Al recorrer las calles de Cristóbal podemos observar bastantes vestigios del modelo de pueblo medieval, y los propios de las viviendas de montaña sobre todo en la zona próxima a la Iglesia.
La vivienda
La arquitectura de sus viviendas y el trazado de sus calles es una síntesis de elementos medievales y de clima de montaña. La vivienda característica de Cristóbal estaba formada por dos plantas, construida con anchas paredes de piedra y adobe para resguardar del frío de invierno y del calor del verano.

La planta baja se destinaba al ganado, bodega y almacén de alimentos. La puerta en muchos casos es de 2 hojas. Una de ellas está dividida en dos cuarterones.

La primera planta se destinaba a vivienda, en la que destacaba la cocina centro de la vida familiar. La cocina disponía de un amplio hogar con chimenea donde se encendía el fuego sobre una gran lancha de piedra. Muchas cocinas disponían de horno para cocer el pan y despensa. El techo, de madera, tenía clavos y ganchos para colgar y curar la matanza, parte esencial en la alimentación hasta épocas recientes. El comedor tenía menos uso y desde él se accedía a los dormitorios.

El sobrado o desván, parte más alta de la casa, situada entre el último techo de la vivienda y el tejado se utilizaba para guardar el grano, legumbres, patatas, etc. Muchas casas disponían además de cuadra y de corral. En ambos espacios vivían los animales domésticos como las vacas, cabras, cerdos, gallinas, etc.
La iglesia parroquial

La iglesia parroquial está dedicada a San Martín, el santo protector de los caminos. Su origen pudiera estar en una anterior iglesia medieval de la cual se ha conservado la cabecera.

El edificio actual contiene elementos arquitectónicos de diferentes épocas, si bien predominan los incorporados en los siglo XVI y XVII.

La cabecera es la parte más antigua del edificio, en la que algunos elementos arquitectónicos recuerdan, vagamente, a los de una fortaleza. Se trata de una construcción de mampostería, con las esquinas en sillares de granito. Lo más probable es que en el lugar ocupado actualmente por la iglesia existió, tiempos atrás, alguna torre o bastión para defender el paso desde el valle y para la vigilancia del camino medieval que enlazaba Cristóbal con los pueblos de alrededor.

El cuerpo central de la iglesia está realizado con buenos sillares de granito y contrafuertes exteriores

El artesonado de la capilla mayor, de estilo mudéjar, pertenece al siglo XVI.

El retablo mayor está tallado en madera y data del siglo XVIII.

La portada es del siglo XVII y está construida con arcos de medio punto. La puerta se halla enmarcada entre pilastrillas coronadas de flores, similares a las que bordean la hornacina, situada en la parte superior, donde se encuentra la efigie de San Martín tallada en piedra.

La Torre

La torre del campanario es del siglo XVI y tiene base cuadrada. Está construida en granito, con buena sillería en las esquinas. Posee una decoración de cenefas de arquillo en las cornisas, y en el centro de cada una de las cornisas se observa una figura de animal, de apariencia grotesca, desgastada por el tiempo, aunque lo cierto es que se trata de una representación zoomórfica, de difícil identificación.

Los habitantes de la localidad suelen identificarlas como lobos, de aquí que se conozca al municipio como "el pueblo de los lobos" y así aparece reflejado en su escudo.

La ermita del Humilladero o del Cristo de la Pasión

En la cercanía del pueblo, por su parte norte, se encuentra la ermita del Santo Cristo de la Pasión, donde se venera la imagen del mismo nombre. El edificio, recientemente restaurado, muestra con claridad las distintas fases en que fue construido. Lo que hoy se conserva corresponde a los siglos XVII y XVIII.

La parte correspondiente a la cabecera esta construida con grandes sillares de granito, que recuerdan las construcciones visigodas. En dicho lugar se han encontrado restos correspondientes a esta época, por lo que no hay que descartar la posibilidad de la existencia de otro santuario primitivo anterior al actual.

La fachada de la ermita está protegida por un pórtico sobre columnas de granito y al lado de la cabecera se halla el cementerio parroquial.

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